jueves, 28 de abril de 2011
MEDICINA TRADICIONAL XINESA: Enfermedades Mentales (depresión, insomnio, somnol...
MEDICINA TRADICIONAL XINESA: Enfermedades Mentales (depresión, insomnio, somnol...: "· Por enfermedades mentales se entienden las anomalías en las que las funciones de los Órganos y Vísceras del cuerpo humano pie..."
jueves, 10 de marzo de 2011
MEDICINA TRADICIONAL CHINA
Esta medicina se basa en el concepto de "chi" (o energía vital) equilibrado, que se cree recorre el cuerpo de la persona. Quienes practican esta medicina proponen que el "chi" regula el equilibrio espiritual, emocional, mental y físico y está afectado por las fuerzas opuestas del "yin" («energía» negativa) y el "yang" («energía» positiva). Según la medicina china tradicional, la enfermedad ocurre cuando se altera el flujo del chi y se produce un desequilibrio del yin y el yang. Los componentes de este tipo de medicina comprenden terapias de hierbas y alimentación, ejercicios físicos que restituyen la salud, meditación[cita requerida], acupuntura y masajes reparadores.
Se considera una de las más antiguas formas de medicina oriental[cita requerida], término que engloba también las otras medicinas de Asia, como los sistemas médicos tradicionales de Japón, de Corea, del Tíbet y de Mongolia.
Tiene como base filosófica la observación y el conocimiento de las leyes fundamentales según las cuales, éstas gobernarían el funcionamiento del organismo humano, y de su interacción con el entorno, siguiendo los ciclos de la naturaleza. Buscando de tal manera aplicar esta comprensión al tratamiento de las enfermedades y el mantenimiento de la salud con métodos diversos.
Se considera una de las más antiguas formas de medicina oriental[cita requerida], término que engloba también las otras medicinas de Asia, como los sistemas médicos tradicionales de Japón, de Corea, del Tíbet y de Mongolia.
Tiene como base filosófica la observación y el conocimiento de las leyes fundamentales según las cuales, éstas gobernarían el funcionamiento del organismo humano, y de su interacción con el entorno, siguiendo los ciclos de la naturaleza. Buscando de tal manera aplicar esta comprensión al tratamiento de las enfermedades y el mantenimiento de la salud con métodos diversos.
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martes, 22 de febrero de 2011
Master Yuen / Ong Tuoi - Foc Khun
este fin de semana viene el maestro al gimnasio acuabelum dias 26 y 27 para impartir disciplina del taichi ademàs de hacer una exibiciòn de su estilo.
martes, 15 de febrero de 2011
EL CHI
El Increíble Chi
Un Maestro de combate a mano desnuda enseñaba su arte en una ciudad de provincia. Su reputación era tal en la región que nadie podía competir con él. Los demás profesores de artes marciales se encontraban sin discípulos. Un joven experto que había decidido establecerse y enseñar en los alrededores quiso ir un día a provocar a este famoso Maestro con el fin de terminar con su reinado.
El experto se presentó en la escuela del Maestro. Un anciano le abrió la puerta y le preguntó que deseaba. El joven anunció sin dudar su intención. El anciano, visiblemente contrariado, le explicó que esa idea era un suicidio ya que la eficacia del Maestro era temible.
El experto, con el fin de impresionar a este viejo medio chocho que dudaba de su fuerza, cogió una plancha de madera que andaba por allí y de un rodillazo la partió en dos. El anciano permaneció imperturbable. El visitante insistió de nuevo en combatir con el Maestro, amenazando con romperlo todo para demostrar su determinación y sus capacidades. El buen hombre le rogó que esperara un momento y desapareció.
Poco tiempo después volvió con un enorme trozo de bambú en la mano. Se lo dio al joven y le dijo:
- El Maestro tiene la costumbre de romper con un puñetazo los bambúes de este grosor. No puedo tomar en serio su petición si usted no es capaz de hacer lo mismo.
El joven presuntuoso se esforzó en hacer con el bambú lo mismo que habla hecho con la plancha de madera, pero finalmente renunció, exhausto y con los miembros doloridos. Dijo que ningún hombre podía romper ese bambú con la mano desnuda. El anciano replicó que el Maestro podía hacerlo. Aconsejó al visitante que abandonara su proyecto hasta el momento en el que fuera capaz de hacer lo mismo. Abrumado, el experto juró volver y superar la prueba.
Durante dos años se entrenó intensivamente rompiendo bambúes. Sus músculos y su cuerpo se endurecían día a día. Sus esfuerzos tuvieron sus frutos y un día se presentó de nuevo en la puerta de la escuela, seguro de sí. Fue recibido por el mismo anciano. Exigió que le trajeran uno de esos famosos bambúes de la prueba y no tardó en calarlo entre dos piedras. Se concentró durante algunos segundos, levantó la mano y lanzando un terrible grito rompió el bambú. Con una gran sonrisa de satisfacción en los labios se volvió hacia el frágil anciano. Éste le declaró un poco molesto:
- Decididamente soy imperdonable. Creo que he olvidado precisar un detalle: El Maestro rompe el bambú… Sin tocarlo.
El joven, fuera de sí, contestó que no creía en las proezas de este maestro cuya simple existencia no había podido verificar.
En ese momento, el anciano cogió un bambú y lo ató a una cuerda que colgaba del techo. Después de haber respirado profundamente, sin quitar los ojos del bambú, lanzó un terrible grito que surgió de lo más profundo de su ser, al mismo tiempo que su mano, igual que un sable, hendió el aire y se detuvo a 5 centímetros del bambú… que saltó en pedazos.
Subyugado por el choque que acababa de recibir, el experto se quedó durante varios minutos sin poder decir una palabra, estaba petrificado. Por último, pidió humildemente perdón al anciano Maestro por su odioso comportamiento y le rogó que lo aceptara como discípulo.
Un Maestro de combate a mano desnuda enseñaba su arte en una ciudad de provincia. Su reputación era tal en la región que nadie podía competir con él. Los demás profesores de artes marciales se encontraban sin discípulos. Un joven experto que había decidido establecerse y enseñar en los alrededores quiso ir un día a provocar a este famoso Maestro con el fin de terminar con su reinado.
El experto se presentó en la escuela del Maestro. Un anciano le abrió la puerta y le preguntó que deseaba. El joven anunció sin dudar su intención. El anciano, visiblemente contrariado, le explicó que esa idea era un suicidio ya que la eficacia del Maestro era temible.
El experto, con el fin de impresionar a este viejo medio chocho que dudaba de su fuerza, cogió una plancha de madera que andaba por allí y de un rodillazo la partió en dos. El anciano permaneció imperturbable. El visitante insistió de nuevo en combatir con el Maestro, amenazando con romperlo todo para demostrar su determinación y sus capacidades. El buen hombre le rogó que esperara un momento y desapareció.
Poco tiempo después volvió con un enorme trozo de bambú en la mano. Se lo dio al joven y le dijo:
- El Maestro tiene la costumbre de romper con un puñetazo los bambúes de este grosor. No puedo tomar en serio su petición si usted no es capaz de hacer lo mismo.
El joven presuntuoso se esforzó en hacer con el bambú lo mismo que habla hecho con la plancha de madera, pero finalmente renunció, exhausto y con los miembros doloridos. Dijo que ningún hombre podía romper ese bambú con la mano desnuda. El anciano replicó que el Maestro podía hacerlo. Aconsejó al visitante que abandonara su proyecto hasta el momento en el que fuera capaz de hacer lo mismo. Abrumado, el experto juró volver y superar la prueba.
Durante dos años se entrenó intensivamente rompiendo bambúes. Sus músculos y su cuerpo se endurecían día a día. Sus esfuerzos tuvieron sus frutos y un día se presentó de nuevo en la puerta de la escuela, seguro de sí. Fue recibido por el mismo anciano. Exigió que le trajeran uno de esos famosos bambúes de la prueba y no tardó en calarlo entre dos piedras. Se concentró durante algunos segundos, levantó la mano y lanzando un terrible grito rompió el bambú. Con una gran sonrisa de satisfacción en los labios se volvió hacia el frágil anciano. Éste le declaró un poco molesto:
- Decididamente soy imperdonable. Creo que he olvidado precisar un detalle: El Maestro rompe el bambú… Sin tocarlo.
El joven, fuera de sí, contestó que no creía en las proezas de este maestro cuya simple existencia no había podido verificar.
En ese momento, el anciano cogió un bambú y lo ató a una cuerda que colgaba del techo. Después de haber respirado profundamente, sin quitar los ojos del bambú, lanzó un terrible grito que surgió de lo más profundo de su ser, al mismo tiempo que su mano, igual que un sable, hendió el aire y se detuvo a 5 centímetros del bambú… que saltó en pedazos.
Subyugado por el choque que acababa de recibir, el experto se quedó durante varios minutos sin poder decir una palabra, estaba petrificado. Por último, pidió humildemente perdón al anciano Maestro por su odioso comportamiento y le rogó que lo aceptara como discípulo.
lunes, 14 de febrero de 2011
BUDA
ESTABA BUDA MEDITANDO A LA ORILLA DE UN RIO.HABIAN PASADO MESES SU CUERPO PERMANECIA INMOVIL CAQUECTICO CUANDO OYÒ A UN MAESTRO HABLAR CON SUS ALUMNOS
- PARA TOCAR LA GUITARRA LAS CUERDAS DEBEN ESTAR AFINADAS
SI ESTAN MUY TENSAS SE ROMPEN
SI ESTAN MUY FLOJAS NO SUENAN
BUDA COMPRENDIÒ
- PARA TOCAR LA GUITARRA LAS CUERDAS DEBEN ESTAR AFINADAS
SI ESTAN MUY TENSAS SE ROMPEN
SI ESTAN MUY FLOJAS NO SUENAN
BUDA COMPRENDIÒ
RISOTERAPIA
EL TALLER DEL SABADO ESTUVO MUY BIEN COMO SIEMPRE CON AGUJETAS DE TANTO REIR SEMUEVEN TODOS LOS MÙSCULOS OS ESPERO EN EL PROXIMO A LOS QUE NO HABEIS PODIDO VENIR ESTE.
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